jueves, 28 de enero de 2016




En el reflejo sordo

de esa luz

que divide el amor

y trae un bendito olor

a inciensos y frutos

en lo continuo él

meciéndose

volcán en su tránsito

de amaneceres

en su fábula y visiones

serenando el paisaje

la quieta huella

donde se queda el corazón

en lo medido él

un símbolo

otra renuncia

para alejar las soledades

 

Me ganan tus sombras, por eso cierro los ojos; por eso y porque cuando estás prefiero la oscuridad para pensarte. Y te quedas en ese otro abismo que es el silencio. Y sigo juntándote a mi vértigo y desvelo, y sigues derramándote como un triste ciprés, frío y desamparado como la muerte.

 

viernes, 22 de enero de 2016


Y me atrevo

siempre me atrevo

aunque el miedo

vuelva a libar la realidad

y abra de un tajo las corrientes

aunque de nuevo un sol

cubra de antifaces

los abismos

y corte mi temblor

en esa sed

y cuelgue mi esperanza

en el ramaje

de esa última nube

 

Me duelen las manos

de tocar este desamparo

el dolor en su unidad

lo total en su péndulo

de visiones

también la soledad

cuando no hay lluvias

ni versos donde esconderse

 

Odalys Interián

 

 

 

 

 

 

 

Imagen tomada de la red

 




Tu acierto fue amarme

cuando la luz en su desgaje infeliz

cortaba de un tajo los inviernos

y yo era la sed

lo lamido por el fuego

y la memoria

Te esperaba mi sangre

acudían mis gaviotas

a ese llamado

tú eras la fuerza

lo bendito

amparándome de mí

de los infiernos

que hay en las soledades

 

Tu acierto fue adivinarme

bajo el escombro y el rocío

bajo la fría lápida

del miedo

te esperaba mi temblor

ese pacifico vaivén

de aves y palabras

y fue lo abierto de tu mano

y la ternura

recogiéndome

trayendo un plazo

y un convite

trayendo el amor

y lo domado

y curabas las heridas

esa desazón con que la muerte premia