jueves, 16 de abril de 2015

Y ardo, aun ardo
azafranada en la luz
y la nostalgia
en el temblor final
de las palabras.

    Que el silencio
    abra su noche
    y me descubra.
    Que me cincele dócil...
    y desconocida

    Que ignore
    esa oscilación numerosa
    de la luz en la palabra.
    Hay una sola sombra
    y es mi cuerpo.